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miércoles, 13 de marzo de 2013

INTOLERANCIA A LA LACTOSA


La tolerancia a la lactosa presenta un vínculo de causa-efecto con los hábitos de la ingesta de leche. Así, los estudios muestran que la población del norte y del centro de Europa, (que convive con ganado vacuno desde el neolítico) presenta mayor tolerancia a la lactosa. Además, las estadísticas españolas nos dicen que más del 50 % de la población muestra intoleracia.

La lactosa es el nombre con el que se conoce al azúcar presente en la leche de los mamíferos.
La lactasa es la enzima encargada de su asimilación en el organismo, ésta descompone la lactosa en glucosa y galactosa.

Conocemos la intolerancia a la lactosa como el síndrome clínico caracterizado por la incapacidad del intestino para digerir el azúcar y transformarlo en sus componentes. Esta ineptitud está provocada por el déficit de la enzima lactasa. La actividad de esta proteína es vital en la infancia. Sin embargo, existe una disminución fisiológica de la misma tras dejar la leche materna.

Causas:

Pueden distinguirse distintos casos de intolerancia dependiendo de la causa por la que ha sido provocada.

  1. Intolerancia primaria: también conocida como intolerancia genética, se caracteriza por ser progresiva e incurable. Se produce un descenso progresivo de la generación de lactasa y así de la absorción de la lactosa. La única forma de aliviar los síntomas es la supresión de los productos lácteos en la dieta.

  2. Intolerancia secundaria: incapacidad caracterizada por ser transitoria y curable. El descenso de la producción de la enzima se produce a causa de un daño intestinal “temporal”. Siendo posibles causas:
  • Celiaquia
  • Enfermedad de Chron
  • Diarrea prolongada
  • Operaciones del intestino delgado
  • Medicación con antibióticos
  • Anorexia o bulimia...
  1. Intolerancia terciaria: también conocido como alactasa, se debe a un defecto genético enzimático.
Síntomas:
  • Dolores
  • Diarrea
  • Náuseas
  • Espasmos
  • Flatulencias
  • vómitos
  • Heces pastosas
  • Otros síntomas: cansancio, problemas cutáneos, nerviosismo, trastornos del sueño...

Quiero recalcar la diferencia entre alergia a la leche e intolerancia a la lactosa. Mientras que la primera se da como respuesta a una proteína (caseína) la segunda lo hace respondiendo al azúcar. La alergia se manifiesta con una reacción corporal como la causada por otros alérgenos: urticaria, dolor estomacal, vómitos, escozor en los ojos, respiración silbar...

Tratamiento:

El tratamiento en cuanto alimentación se refiere, es básicamente la eliminación de los productos lácteos en la dieta.
La extinción de estos productos en la dieta lleva consigo una carencia de calcio y vitamina D, sin embargo, existen fuentes alternativas para la incorporación de estos nutrientes en la dieta:
  • Calcio: sardinas, tofu, vegetales de hoja verde, almendras, boquerones, gambas..
  • Vitamina D: salmón, atún, huevo, aceite de hígado de bacalao.., además, esta vitamina puede obtenerse a través de la luz solar.

Los quesos sin grasa, el requesón o el yogur son algunos de los alimentos que contienen menos niveles de lactosa que los productos lácteos comunes por lo que las molestias de la incapacidad se verían reducidas y se mantendría la fuente de calcio y vitamina D. Si se prefiere prescindir de los productos lácteos hay que estar alerta de ingerir los nutrientes para no presentar carencia de los mismos.

La lactasa es una de las enzimas intestinales más sensibles. Si se ingiere lactosa a pesar de presentar intolerancia incrementaremos el daño presente en la mucosa intestinal por lo que es importante el diagnóstico de la incapacidad de absorción.

Son muchos los avances científicos y la cantidad de productos destinados a la mejora de la calidad de vida. También son muchos los que sin estar seguros cambian su dieta y otros muchos los que al padecer la intolerancia eliminan los productos lácteos del carro de la compra familiar. Sin embargo, aunque con ello consiguen eliminar los síntomas producidos a causa de la mala absorción del azúcar aumentan las probabilidades de carencia nutricional.

Son muchos los avances científicos y la cantidad de productos destinados a la mejora de la calidad de vida, pero esto no quiere decir que todos deban hacer uso de ellos.

¿Intolerante por respuesta inmune o por moda?

Cristina Sureda de Lucio

miércoles, 13 de febrero de 2013

NEOFOBIA ALIMENTARIA



La preferencia por alimentos concretos es un gusto creado desde la infancia y la experiencia es uno de los factores más importantes en su determinación.

Puede definirse el concepto de neofobia alimentaría como el miedo a la incorporación de nuevos alimentos en la dieta ya sea por no conocer los sabores, los olores, las texturas o las formas de los alimentos que se presentan.

Las influencias en la alimentación del niño condicionan la preferencia por determinados alimentos. Desde pequeños, los niños y niñas como tendencia natural, rechazan los alimentos amargos y aceptan los dulces. Algunos estudios muestran que las preferencias alimentarias vienen ya desde la lactancia, ya que el lactante experimenta a través de la leche, la alimentación de la madre.

Uno de los momentos más importantes en la alimentación del infante es al dejar la leche materna, en ese momento es cuando se inician algunas de las fobias. Normalmente los primeros alimentos que se incluyen en la alimentación son las frutas y uno de los errores de las madres es cambiar el tipo de fruta en cuanto el niño tiene una reacción ya que creen que el factor que la provoca es el mal gusto. Sin embargo, es normal que el niño reaccione, pues se trata de un sabor que no conoce, distinto de los que había experimentado en sus primeros meses de vida. La perseverancia es positiva en la creación de buenos hábitos, y es por eso que se debe dar a probar un alimento varias veces para la aceptación del mismo y el desarrollo de las papilas gustativas. Esto mismo ocurre con el caso de las verduras donde la responsabilidad total recae en la actitud de los adultos.
 
Podemos marcar como segundo momento crucial la edad comprendida entre los dos y tres años cuando su toma de contacto con el mundo lo experimentan saboreando todo lo que encuentran a su paso. En esta etapa se hace más difícil la incorporación de alimentos que no se han incluido antes en los menús.
Esta aversión es una causa del empobrecimiento en la dieta, pues generalmente la fobia se muestra hacia las verduras y las comidas proteicas. Algunos estudios hacen hincapié en que la causa principal de estos rechazos es la presentación que se les da además de porque si no se la comen no se les ofrece. 
 
La fobia de los alimentos parece tener una excepción: los dulces. Esto se ve relacionado en determinados artículos con el consumo de la leche, ya que esta contiene azúcar y genera emoción en los infantes.
Un error de las madres suele ser el endulzar los alimentos que los niños rechazan pues de esta forma consiguen que persevere la aversión al alimento y aumentan los riesgos de caries. Cuanto más natural se presente el alimento mucho mejor.

Consejos ante el trastorno:
  • Variar las comidas con todos los tipos de alimentos
  • Incorporar los nuevos alimentos uno a uno, en pequeñas cantidades y de forma repetida
  • Si no acepta el alimento la primera vez que se le presenta, no se le debe dar al día siguiente ya que puede provocar una asociación con experiencia traumática y así incrementarse el rechazo.
  • No rendirse ante la aversión
  • No cambiar el nuevo alimento por uno ya conocido aunque no le haya gustado facilitará la incorporación.
  • Buena presentación de los nuevos platos
  • Ofrecerlos con la temperatura adecuada.

Hoy en día los casos de neofobia pueden verse extendidos en gran medida y no solo en los más pequeños de la casa. La emigración es un factor social que se ha incrementado en estos últimos años. Nuevos lugares, nuevos idiomas, nuevos amigos, nuevas actividades, nuevos alimentos.. nueva cultura..

El acceso a los alimentos que una persona consume en su propio país puede resultar complicado en el extranjero a pesar de los movimientos de exportación que existen, tanto por razones económicas como por que no podemos disponer en cualquier momento de lo que nos gustaría. Esto hace que la adaptación a la alimentación de las nuevas culturas sea casi tan obligatorio como importante.

Los adultos que de pequeños han adquirido buenos hábitos alimenticios, suelen tener más fácil la adaptación. Sin embargo, son todos los que se encuentran ante nuevos alimentos y la fobia puede presentarse incluso ante aquellos que nunca creerían experimentarla en la edad adulta.

Como experiencia personal, diré que no pensaba que el cambio de país fuera a implicarme ningún problema en lo que a la nutrición se refiere. Aun así, cada vez que me presentan algo nuevo reacciono como esos niños que rechazan la segunda cucharada el primer día que se les presenta la fruta. La primera vez ni si quiera saboreas, la tercera puedes ser capaz de juzgar su gusto.

Londres es una ciudad multicultural y aquí no resulta imposible encontrar una tienda con los productos alimentarios del país que se te antoje. Sin embargo, esto no ocurre en otros países y la única forma de enfrentarse a ello es seguir las mismas reglas que de pequeños seguían con nosotros y aunque resulte más difícil por estar en edad adulta el reto se consigue: prueba, saborea, juzga...

Cristina Sureda de Lucio

lunes, 28 de enero de 2013

Una pequeña introducción


Aquí está lo que os prometí, he decidido añadir al blog un apartado de nutrición, donde muchas veces hablaremos de la nutrición infantil, pero si queréis saber sobre algo en concreto no tenéis más que hacérmelo saber y me pondré en contacto con las dos nutricionistas colaboradoras con la intención de que respondan a vuestras preguntas.

¡Esperamos que sea de vuestro interés!


Hace un par de semanas, María me sugirió que escribiera algo de nutrición para su blog y debo confesaros que he estado algo atascada porque se me ocurrían muchos temas y no sabía en que centrarme. Hablando con ella llegamos a la conclusión de que lo mejor era empezar por el principio, que parece lo más lógico...

Una alimentación correcta conlleva a una nutrición adecuada, lo que es fundamental para la salud y para el rendimiento, tanto físico como intelectual.

La dietética nos enseña a elegir los alimentos adecuados en una proporción equilibrada de forma que ingiramos con ellos los nutrientes necesarios, previniendo de este modo las enfermedades que, tanto por carencia como por exceso, estos nos pueden causar.

Si bien el crear un buen hábito alimentario durante la infancia puede llegar a ser algo difícil y hasta, en varias ocasiones, convertirse en algo desesperante debe uno pensar en los motivos que nos conducen a ello haciéndolo así quizá más llevadero.

De forma generalizada destaco algunos motivos:

  1. Contribuye a un buen crecimiento y desarrollo
  2. Mejora el rendimiento
  3. Favorece el mantenimiento en la edad adulta de los mismos hábitos colaborando, sin que suene solo a situación extrema, a la prevención de enfermedades
  4. Mejora la imagen
  5. El hecho de que no exista un equilibrio alimentario puede llevar a trastornos de desnutrición, anemia, sobrepeso, obesidad, trastornos del comportamiento alimentario (señalando como tales la anorexia y la bulimia), caries y problemas de aprendizaje.
Los alimentos posibles son muchos y se puede prescindir de varios de ellos. Sin embargo, es mucho menor la cantidad de nutrientes y son todos necesarios.

A través de la nutrición cubrimos la energía gastada, aportamos materia para el crecimiento, reparación y reposición de tejidos y regulamos reacciones bioquímicas del organismo, de lo que se encargan los hidratos de carbono, las proteínas, los lípidos, los minerales, las vitaminas y el agua.

Para no extenderme demasiado, acabaré esta introducción en el campo nutricional con algunos consejos dietéticos generales:
  • tomar diariamente frutas y verduras
  • comer despacio
  • masticar bien los alimentos
  • utilizar preferentemente aceite de oliva
  • incrementar el consumo de hidratos de carbono complejos
  • ingerir cantidades moderadas de alimentos
  • realizar actividad física diaria.

Bueno y hasta aquí la introducción, en el caso de que os interese algo concreto de mi campo hacérselo saber a María para que pueda responder a vuestra demanda.

Muchas gracias por vuestra atención

Un saludo

Cristina Sureda de Lucio (Nutricionista)